El fuego, que arrasó matorrales en las inmediaciones de la pirámide de La Luna, movilizó a cuerpos de emergencia, sin reportes oficiales de daños arqueológicos. Un siniestro de grandes proporciones ocurrió en la zona arqueológica de Teotihuacán, ubicada en el Estado de México, específicamente en la sección trasera de la pirámide de La Luna. La señal de alarma se dio alrededor de la medianoche, cuando habitantes del área reportaron llamas de gran tamaño que se extendían por los matorrales y árboles cercanos, generando la movilización de brigadas de protección civil y bomberos de municipios aledaños. Tras varias horas de esfuerzos coordinados, las llamas fueron controladas y extinguieron sin que se reportaran lesionados o víctimas fatales. Si bien aún no hay información definitiva sobre las causas del incendio, las autoridades no han confirmado si hubo daños a uno de los patrimonios culturales más importantes del país, lo que mantiene en incertidumbre el posible impacto sobre las estructuras arqueológicas. Este incidente pone en perspectiva la vulnerabilidad de los sitios históricos frente a incendios forestales, que en varias regiones mexicanas se han incrementado debido a condiciones climáticas adversas y a veces, acciones humanas. La protección de estos espacios es clave para preservar la historia y cultura de México, además de ser un pilar del turismo y la economía local.
