Desde finales de octubre de 2025, el IMSS requiere autenticación biométrica para agilizar trámites y fortalecer la seguridad en la atención a beneficiarios.
A partir del 31 de octubre de 2025, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) ha puesto en marcha un sistema de autenticación biométrica en su aplicación digital, con el fin de mejorar la seguridad y eficiencia en la prestación de servicios a sus afiliados. La nueva modalidad exige que los derechohabientes verifiquen su identidad mediante una huella dactilar o reconocimiento facial, lo que permite realizar trámites como consultar subsidios, registrar cuentas bancarias y actualizar información personal desde dispositivos compatibles.
Este cambio forma parte de una estrategia más amplia para reducir los trámites presenciales, prevenir fraudes, suplantación de identidad y preparar la transición hacia una eventual cédula digital de salud, que integrará datos clínicos y de historia médica. El sistema se irá implementando de manera gradual en 2026, inicialmente dirigido a trabajadores digitales y beneficiarios con solicitudes recurrentes, con la intención de extenderse progresivamente a toda la población asegurada y pensionada.
El IMSS destacó que el uso obligatorio de biométricos busca fortalecer la certidumbre jurídica, acelerar procesos administrativos y ofrecer un sistema de salud más moderno y seguro. Además, solo será compatible con versiones actualizadas de la app en dispositivos con sistema operativo 8.0.3 en adelante y para mayores de 18 años.
El avance en la digitalización del IMSS responde a la necesidad de modernizar los mecanismos de atención en salud, garantizando mayor protección a los beneficiarios y un control más eficaz en la gestión de recursos públicos.
