La legisladora de Río Negro fue retirada del recinto debido a impugnaciones y vínculos con figuras del narcotráfico, generando controversia en la sesión.
En una sesión marcada por tensiones internas, la bancada opositora impidió que Lorena Villaverde, legisladora electa por Río Negro, participara en la ceremonia de jura en el Senado. La decisión se tomó tras una revisión exhaustiva que evidenció vínculos de Villaverde con personas relacionadas con actividades ilícitas y antecedentes por narcotráfico en Estados Unidos, lo que motivó la suspensión de su pliego y su salida del recinto. La falta de apoyo de partidos como la Unión Cívica Radical y otras fuerzas opositoras evidenció las divisiones internas, mientras la legisladora intentaba mantenerse firme y defender su derecho a participar. En el contexto político nacional, esta situación refleja las crecientes preocupaciones sobre la transparencia y la integridad en los procesos electivos, en medio de debates sobre la ética en la representación legislativa. La presencia de dirigentes, gobernadores y miembros del gabinete en la ceremonia contrastó con las controversias que rodearon a Villaverde, quien se mostró como víctima y reivindicó su legitimidad ante la prensa. Aunque la puerta al ingreso del Senado sigue abierta, el rechazo mayoritario postergó cualquier posibilidad de que asumiera su banca en este momento.
