La construcción del tren en San Juan del Río genera afectaciones en líneas de agua potable y drenaje, con acciones coordinadas para reubicarlas. La expansión del tren México-Querétaro en San Juan del Río ha provocado incidentes en la infraestructura hidráulica del municipio, especialmente en las redes de agua potable y alcantarillado que cruzan por la ampliación del derecho de vía. Aunque el proyecto aprovecha la vía existente, en algunos sectores se adquirieron terrenos adicionales, afectando instalaciones que antes estaban fuera de la zona federal. Un ejemplo de ello es en Loma Linda, donde una línea de agua potable quedó ahora dentro del nuevo trazado del tren, lo que requiere una reubicación para garantizar la continuidad del servicio. Para gestionar estos impactos, se programan reuniones con los ingenieros civiles del ejército que llevan a cabo la obra, con quienes se coordinará el apoyo en excavación y relleno, mientras que el organismo responsable de agua en la región se encargará de la instalación y delimitación de las nuevas redes. Aunque existen mesas de trabajo permanentes para anticipar y reparar afectaciones, en ocasiones surgen imprevistos como roturas de líneas, que son atendidas rápidamente por brigadas especializadas. Sin embargo, los mayores desafíos corresponden a reubicaciones de infraestructura en etapas avanzadas del proyecto. El organismo de agua y drenaje mantiene una estrecha colaboración con las autoridades responsables para minimizar las interrupciones en el servicio en las comunidades afectadas, garantizando así la continuidad del suministro durante el avance de las obras.
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