La influencia de la inteligencia artificial en las elecciones pone en riesgo la integridad del voto y la transparencia electoral.
La inteligencia artificial (IA) se ha consolidado como un desafío y una herramienta en las elecciones de México en 2026. En un contexto donde la desconfianza hacia instituciones electorales es elevada, su uso puede tanto mejorar la transparencia como generar manipulaciones. La capacidad de crear contenido falso e influir en la opinión pública podría distorsionar la percepción del electorado.
Los problemas surgen realmente cuando la aplicación de esta tecnología se realiza sin un marco ético concreto. México enfrenta un vacío normativo que dificulta la regulación adecuada de la IA. Las elecciones no solo serán un test para candidatos y partidos, sino también para la democracia y la verdad informativa.

