Un hallazgo excepcional en el Parque Nacional de Stelvio revela la presencia de miles de huellas fósiles del período Triásico en una región cercana a los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina 2026, aportando nueva visión sobre la vida prehistórica en Europa.
Un descubrimiento científico en el noroeste de Italia ha puesto en evidencia una de las más grandes concentraciones de huellas de dinosaurios conocidas en Europa, con una antigüedad de aproximadamente 210 millones de años. Estas marcas, distribuidas a lo largo de cinco kilómetros en el Parque Nacional de Stelvio, representan unas 20 mil impresiones fosilizadas que permanecen en una zona montañosa con altitudes entre 2400 y 2800 metros sobre el nivel del mar.
Este hallazgo cobra especial relevancia por su ubicación, cercana a Bormio, sede de las competencias de esquí alpino en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026. La presencia de estas huellas en un área que previamente no había sido documentada para rastros de dinosaurios ofrece nuevas perspectivas sobre las rutas migratorias y comportamientos de estas especies primitivas en el período Triásico, un momento crucial en la evolución de los reptiles prehistóricos.
El descubrimiento fue realizado por Elio Della Ferrera, un fotógrafo especializado en vida silvestre, quien al observar formaciones inusuales en una pared rocosa decidió explorarlas más a fondo. Tras el hallazgo, expertos del Museo de Historia Natural de Milán confirmaron que estas huellas pertenecen a dinosaurios herbívoros bípedos de cuello largo, similares a la especie Plateosaurus, que podrían medir hasta 10 metros de longitud y pesar alrededor de cuatro toneladas. El análisis preliminar indica que estos animales desplazaban en manadas, a paso lento y seguramente en busca de recursos alimenticios, en patrones que reflejan comportamientos sociales complejos.
Este hallazgo no solo enriquece la comprensión de la paleontología europea, sino que también refuerza la importancia de ciertos entornos montañosos como archivos naturales de la historia de la vida en la Tierra. Dado el difícil acceso del sitio y las condiciones climáticas extremas en invierno, aún no hay planes para habilitarlo para visitas públicas, aunque su valor científico y simbólico ha sido ampliamente reconocido por las autoridades regionales.
En un contexto más amplio, la identificación de estas huellas en un antiguo territorio costero, ahora montañoso, demuestra la diversidad de ambientes en los que vivieron los primeros dinosaurios y la dinámica de su evolución en Europa, meritando la atención de la comunidad científica y consolidando el papel estratégico del noreste italiano en la investigación paleontológica mundial.
