La movilización busca incrementar recursos en educación y mejorar salarios en un contexto de creciente desaprobación al gobierno de Orsi.
En un nuevo episodio de protesta, los sindicatos uruguayos llevaron a cabo una huelga general en rechazo a las asignaciones presupuestales recientes, enfocándose en la necesidad de ampliar recursos para la educación y mejorar las condiciones salariales de los trabajadores. La movilización responde a la preocupación por la disminución del financiamiento destinado a la matrícula universitaria, que continúa en aumento, mientras los fondos disponibles se mantienen insuficientes para sostener la creciente demanda educativa en el país. Además, la central sindical señala que una parte significativa de la población trabaja con salarios bajos, y que las políticas salariales implementadas por el gobierno no cumplirían con las promesas de campaña relacionadas con la mejora en la remuneración de los sectores más vulnerables, especialmente aquellos que ganan menos de 25.000 pesos uruguayos mensuales. Por otro lado, la iniciativa de gravar al 1% más rico de la población, propuesta por el PIT-CNT para enfrentar la pobreza infantil, sigue sin ser considerada por las autoridades. La gestión de Yamandú Orsi atraviesa un momento de baja popularidad, con un nivel de aprobación que ronda el 38%, reflejo del descontento social y las dificultades para avanzar en reformas legislativas clave en medio de un escenario político complejo. La falta de consenso y la creciente insatisfacción social evidencian los desafíos que enfrenta su administración en medio de un contexto económico y político en evolución.
