Cofepris ordena la inmovilización y retiro de diversos modelos de ventiladores respiratorios debido a fallas que afectan la seguridad del paciente.
Tras la identificación de defectos que comprometen la funcionalidad y seguridad de ciertos dispositivos de ventilación, las autoridades sanitarias mexicanas han emitido una orden definitiva para que hospitales y distribuidores procedan a retirar del mercado varios modelos de ventiladores respiratorios fabricados por Philips. La medida responde a una serie de alertas y comunicaciones previas que alertaron sobre fallas en equipos utilizados en la atención respiratoria, particularmente en el contexto de emergencias y pandemia. La directriz obliga a los centros médicos a inmovilizar y separar estos dispositivos, además de notificar de inmediato a las autoridades correspondientes, proporcionando detalles sobre su inventario, modelos y proveedores. La polémica aumenta ante la denuncia de que más de 3,500 ventiladores aún permanecen en operación en instituciones públicas y privadas, a pesar de reportes de fallos que han causado daños y muertes en pacientes. La situación se ha complejizado aún más con la aparición de una demanda colectiva que acusa a Philips de negligencia en la gestión y retiro de estos equipos, alegando que la falta de acción ha contribuido a tragedias. La problemática refleja la importancia de la supervisión y transparencia en la distribución de tecnología médica crítica, resaltando la necesidad de protección para los usuarios en ese sector.
