Diversos centros de salud ejercen hasta un 60% más de su presupuesto, agravando la crisis en atención médica y lista de espera en el país.
En 2024, varias instituciones de salud en México enfrentan una tendencia inquietante de sobreejercicios financieros, con algunos hospitales operando hasta un 60% por encima de sus presupuestos aprobados. Este fenómeno refleja una demanda creciente de servicios que supera los recursos asignados, generando una presión adicional en el sistema de salud. El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, por ejemplo, gastó más de lo aprobado, evidenciando la sobrecarga en la atención y la necesidad de ajustes en la planificación presupuestaria. Paralelamente, se anticipan recortes en fondos destinados a centros especializados, lo que podría intensificar las listas de espera y reducir la calidad de la atención. La ocupación en hospitales públicos, como el Hospital General de México, continúa siendo un desafío, con pacientes enfrentando largas esperas y condiciones precarias, en medio de una problemática de financiamiento que requiere atención urgente para asegurar una atención oportuna y adecuada a la población.
