La falta de especialistas y recursos frena la atención a más de un millón de niños en Puebla.
Las unidades de Cardiología y Oncología Pediátrica del Hospital para el Niño Poblano operan como proyectos “pilotos” desde su inauguración. Con más de un año de retrasos, la falta de médicos y enfermeras ha limitado su funcionamiento y demoras en atención a pacientes. Se necesitan urgentemente 250 especialistas para que las instalaciones puedan operar eficientemente.
Los bajos salarios de solo 3,700 pesos quincenales agravan la situación, desmotivando al personal. Aunque se han invertido casi dos mil millones de pesos en el hospital, la calidad de atención se ve comprometida. Promesas de mejoras aún están pendientes, dejando a los pequeños pacientes en una situación crítica.

