La localidad de Berzocana celebró el I Encuentro de la Emigración de Las Villuercas, un evento que marca la memoria colectiva de miles de extremeños que, en las décadas de 1960 y 1970, buscaron un futuro mejor en países como Alemania, Francia y Suiza. Este encuentro significó un reencuentro emocional, llena de abrazos y lágrimas, destacando el valor y sacrificio de aquellos que se marcharon en busca de trabajo.
La actividad fue organizada por la Asociación Cultural El Castillo de Cabañas, en colaboración con la Diputación de Cáceres y el Ayuntamiento de Berzocana. Bajo el proyecto 'Memoria Oral de la Emigración de Las Villuercas', se han recopilado los relatos de 32 personas que vivieron esta experiencia, conformando un testimonio valioso de una herida colectiva que aún persiste en la memoria de la comunidad.
Las estadísticas revelan una drástica pérdida poblacional en la región: entre 1961 y 1975, Las Villuercas vio descender su población en un 46.61%, superando la media extremeña de un 36%. Este éxodo dejó muchos pueblos vacíos, con una juventud que se dispersó en busca de oportunidades inciertas. Marleen Rueda, impulsora del proyecto, enfatiza la importancia de documentar estas historias que han moldeado el carácter local y la identidad regional.
El evento incluyó momentos significativos, como la música folklórica que resonó en la Plaza de España, donde la Jota del Emigrante evocó recuerdos nostálgicos. La alcaldesa, María Ángeles Díaz Benito, compartió su propia historia familiar de emigración, mientras que el cantautor Luis Pastor cerró la jornada con temas que homenajearon la cultura y raíces extremas.
El cierre del encuentro incluyó la entrega de piezas de alfarería a los emigrantes, simbolizando una conexión perdurable y un legado que no se olvida. Con este homenaje, Berzocana no solo celebró el pasado, sino que reflexionó sobre el presente y el futuro de la emigración, destacando la necesidad de recordar y honrar a quienes buscaron dignidad en tierras lejanas.
Con información de eldiario.es

