El líder de ‘La Barredora’ busca frenar la recaptura y mantiene su lucha legal mientras enfrenta múltiples cargos por delincuencia organizada.
Hernán Bermúdez Requena, conocido como “El Comandante H” o “El Abuelo”, continúa su resistencia legal ante las acusaciones que pesan en su contra relacionadas con delitos de delincuencia organizada. Recluido en el penal de máxima seguridad del Altiplano, Bermúdez promovió un amparo ante el Juzgado Cuarto de Distrito en materia Penal del Estado de México, con el objetivo de detener la segunda orden de captura emitida en su contra en septiembre pasado por las autoridades federales.
La demanda aún está en trámite, y el juez encargado todavía no ha decidido si concede la suspensión solicitada. Mientras tanto, la Fiscalía General de la República mantiene activa la orden de aprehensión, aunque todavía no ha sido ejecutada. En paralelo, un juzgado en Tabasco otorgó una suspensión definitiva para proteger el inmueble donde reside Bermúdez, impidiendo que sea destruido, vendido o alterado, lo que refuerza la complejidad de su situación legal.
Este caso se enmarca en una serie de investigaciones en las que Bermúdez figura como presunto líder de una organización vinculada al narcotráfico, huachicol de gas LP, extorsión y otros delitos, de acuerdo con testimonios y recopilaciones de la fiscalía. Su liderazgo en ‘La Barredora’ y las pruebas en su contra lo colocan en un escenario de alto impacto en la lucha contra el crimen organizado en varias regiones del país.
La situación de Bermúdez refleja las dificultades del sistema judicial para resolver casos de criminalidad compleja, donde la resistencia legal y las medidas de protección pueden extender los procesos y complicar las acciones de las autoridades.
