Reportes revelan que Hernán Bermúdez habría ordenado la muerte de oficiales para controlar la violencia en Tabasco antes del paso de López Obrador en 2023.
Recientes investigaciones indican que Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad en Tabasco, pudo haber dado la orden para eliminar a dos policías estatales con el fin de reducir la violencia en la región durante un período crítico. La información surge en medio de un proceso judicial en el que Bermúdez permanece detenido en el penal de “El Altiplano”, y apunta a que su estrategia buscaba facilitar la visita del presidente Andrés Manuel López Obrador en diciembre de 2023, en un entorno de creciente inseguridad.
Para contextualizar, la tensión en Tabasco durante esa temporada alcanzó niveles alarmantes, incluyendo múltiples balaceras, incendios y intentos de motín en centros penitenciarios, hechos que generaron preocupación tanto en las autoridades locales como en la población. La investigación revela que Bermúdez ordenó que los cuerpos de los oficiales asesinados fueran arrojados en otros estados, como Chiapas o Campeche, para evitar implicaciones directas en el estado, considerando los cuestionamientos existentes en la mesa de seguridad local y las presiones por mantener calma en vísperas de la visita presidencial.
El 5 de enero de 2024, Bermúdez presentó su renuncia al cargo tras no lograr controlar la situación, y días después se reportó la aparición del cuerpo decapitado de uno de los policías en Chiapas, un acto que evidenciaría las consecuencias de estas acciones. La violencia y la historia de disputas internas en la seguridad en Tabasco refuerzan la complejidad del contexto, en un momento de máxima atención nacional por la seguridad y la gobernabilidad en la región.
