Dos hermanos en altos cargos navales controlaban operaciones ilícitas en puertos clave del país, revelan investigaciones judiciales.
Recientes investigaciones judiciales han detenido la atención sobre una extensa red de corrupción en las aduanas marítimas mexicanas, dirigida por dos hermanos con altos cargos en la Secretaría de Marina. Manuel Roberto Farías Laguna, vicealmirante adscrito a la Sexta Región Naval, enfrenta cargos por delincuencia organizada y delitos relacionados con hidrocarburos. Su hermano, Fernando Farías Laguna, contraalmirante en la Tercera Región Naval, se encuentra prófugo y bajo orden de captura internacional, con una ficha roja de Interpol.
Desde 2022, testimonios de colaboradores internos revelaron que estos hermanos, conocidos en la marina como “Los Primos,” manejaban promociones y designaciones en las aduanas de puertos estratégicos como Tampico, Altamira, Ensenada y Guaymas. A través de estas plazas, gestionaban operaciones de tráfico ilegal de hidrocarburos, disfrazadas de aditivos, generando ganancias millonarias mediante sobornos que superaban los 1.7 millones de pesos por cada barco implicado.
La estructura de poder que tejieron incluía intermediarios clave, como Miguel Ángel Solano Ruiz, quien actuaba como enlace para ordenar movimientos en las aduanas bajo la aprobación de los hermanos. La organización logró consolidar un control que comprometía la seguridad marítima, operando en complicidad con funcionarios y empresarios, y extendiéndose por varios años. La orden de aprehensión en su contra se emitió en agosto de 2025, en un operativo que involucró a decenas de implicados y evidenció la gravedad de la red criminal.
Este caso refleja las complejidades que enfrentan las instituciones marítimas y de seguridad en México, destacando la necesidad de mayor transparencia y lucha contra la corrupción en sectores estratégicos del país.
