Hornachos, Badajoz. – Julián G.S., detenido por la muerte de Francisca Cadenas, admitió el crimen tras el hallazgo de sus restos en su vivienda. La Guardia Civil, durante un registro el 11 de marzo, encontró los restos en una zona del patio que Julián había señalado, tras nueve años de desaparición de la mujer.
Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) notaron una irregularidad en el enlosado del patio, donde había cemento y trozos de azulejo. Al investigar, encontraron los restos de Francisca, casada y madre de tres hijos. Su desaparición ocurrió la noche del 9 de mayo de 2017, y las hipótesis sobre cómo accedió a la vivienda permanecen abiertas.
Julián asumió la responsabilidad del asesinato y exculpó a su hermano, Manuel. Sin embargo, ambas personas fueron encarceladas bajo acusaciones de asesinato. El juez Miguel Gómez determinó que hubo elementos de retención en el cuerpo y que la muerte fue violenta, posiblemente mediante métodos que impidieron la defensa de la víctima.
Un informe preliminar sugiere que la causa de muerte se relaciona con múltiples traumatismos. La celebración de la autopsia reveló que el cuerpo estaba en un estado que indicaba un tratamiento violento. Los hermanos, que ahora enfrentan prisión preventiva, alteraron pruebas al destruir sus teléfonos móviles tras ser investigados.
El caso sigue en curso, y la participación de ambos hermanos será determinada a medida que continúe la investigación. Las autoridades monitorizan la situación para evitar el riesgo de fuga mientras se esclarecen los detalles del crimen. La familia de Francisca está en el centro de este trágico acontecimiento que ha conmovido a la comunidad local.

