La desaparición y el hallazgo de los artistas en Cocotitlán pusieron en alerta a sus familiares y autoridades, que investigan un posible vínculo con crimen organizado. La madrugada del 22 de septiembre, las autoridades mexicanas localizaron los cuerpos sin vida de dos cantantes colombianos en el municipio de Cocotitlán, Estado de México. Los artistas, quienes arribaron a México en busca de desarrollar su carrera musical, desaparecieron después de asistir a un gimnasio en la colonia Polanco de la Ciudad de México el 16 de septiembre. La investigación inicial indica que ambos se subieron a un taxi por aplicación móvil con destino al Estado de México, y que en su último paradero se les vio con personas relacionadas con la delincuencia organizada. Los cuerpos estaban desmembrados y dentro de bolsas plásticas negras colocadas en una bolsa de polipropileno, junto a un cartel con supuestos mensajes de grupos criminales. La identidad de las víctimas fue confirmada mediante reconocimiento y análisis genéticos, después de que sus familiares llegaron a la capital mexicana para esclarecer su paradero. La Fiscalía del Estado de México investiga el vínculo entre los hechos y posibles delitos como homicidio, con indicios que sugieren la participación de organizaciones dedicadas al crimen organizado, lo cual representa un conmovedor capítulo en la lucha contra la violencia en la región. El caso también genera preocupación en el ámbito cultural, dado que los artistas buscaban en México una oportunidad para potenciar su talento y ampliar su alcance internacional. La coordinación entre instituciones mexicanas continúa en la búsqueda de esclarecer el móvil de estos hechos y ofrecer justicia a las familias afectadas.
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