La plataforma respondió a una solicitud del Senado de México, eliminando contenidos engañosos que usaban imágenes digitales de la presidenta para promover esquemas ilegales.
En respuesta a una petición del Senado de México, Google tomó medidas inmediatas contra campañas publicitarias fraudulentas que utilizaban inteligencia artificial para simular la imagen y voz de la presidenta Claudia Sheinbaum. Estas campañas, que circularon en plataformas digitales, presentaban videos patrocinados en los que se prometían altas ganancias mediante inversiones en Petróleos Mexicanos (Pemex), ofreciendo supuestas oportunidades para obtener dinero, comprar acciones o recibir apoyos económicos.
La investigación del Senado reveló que dichas publicaciones no eran casos aislados, sino parte de una estrategia estructurada para dar apariencia de respaldo oficial y manipular la confianza de los usuarios. La utilización de figuras públicas en estos contenidos facilitaba que la campaña pareciera autorizada, lo cual incrementaba el riesgo de estafa y suplantación de identidad. Además, la naturaleza pagada de estos anuncios, claramente identificada como “patrocinados”, evidenciaba la existencia de intereses económicos detrás de su difusión ilícita, poniendo en entredicho la responsabilidad de las plataformas digitales en la supervisión de este tipo de contenidos.
Tras revisar el caso, Google notificó que había eliminado los contenidos y suspendido las cuentas involucradas, asegurando su compromiso con la transparencia y el cumplimiento normativo. La empresa afirmó que continúa monitoreando activamente para prevenir reincidencias y aplicar medidas estrictas contra cualquier contenido que viole sus políticas, especialmente en temas de representación engañosa y actividades fraudulentas.
El senador Adán Augusto López Hernández agradeció la pronta acción de Google, resaltando que las plataformas deben jugar un rol clave en la protección ciudadana frente a contenidos que puedan fomentar conductas ilícitas. López Hernández destacó la importancia de mantener diálogos abiertos con las plataformas digitales para fortalecer la lucha contra las agresiones en línea y proteger los derechos de los usuarios.
En un contexto más amplio, estos incidentes reflejan la creciente sofisticación en los métodos de ingeniería social digital y la necesidad de mayor regulación y responsabilidad por parte de plataformas tecnológicas para evitar que contenidos falseados o engañosos afecten procesos democráticos y económicos esenciales. La colaboración entre instituciones y empresas privadas resulta crucial para frenar estas prácticas y garantizar un entorno digital seguro y confiable.
