La reducción afecta proyectos de prevención de plagas y refuerza campañas entre productores, en medio de alertas sanitarias en el sector agropecuario.
En la revisión del presupuesto destinado a programas agroalimentarios para el próximo año, el gobierno de México modificó el convenio del Programa de Sanidad e Inocuidad Agroalimentaria (PSIA), reduciendo en aproximadamente 2.6 millones de pesos la partida total. Originalmente, el presupuesto era de casi 99.3 millones, destinados a 22 proyectos preventivos enfocados en la protección del sector agrícola y ganadero, especialmente en un contexto de alertas por gusano barrenador en la ganadería mexicana.
La actualización del convenio, firmada en agosto y publicada recientemente, ajustó la cantidad total a poco más de 96.6 millones de pesos para 21 proyectos. La diferencia en recursos corresponde a una reducción en un componente clave, específicamente en tareas de vigilancia epidemiológica de plagas y enfermedades, que sufrió un recorte de 4.5 millones de pesos. Para compensar, se incrementaron los fondos en campañas fitozoosanitarias, destinadas a campañas de sensibilización y apoyo a los agricultores, con un aumento cercano a 1.9 millones de pesos.
El ajuste refleja una decisión de las autoridades de priorizar acciones que consideran más eficaces, eliminando uno de los dos proyectos de vigilancia y reforzando los esfuerzos de comunicación y prevención en las comunidades productoras. Este programa busca prevenir la ocurrencia de brotes de plagas, garantizar la inocuidad alimentaria y promover la autosuficiencia alimentaria, apoyando principalmente a pequeños productores y fortaleciendo la economía rural del país.
La reducción en los recursos destinados a la protección del campo no solo impacta la capacidad de respuesta ante posibles brotes sanitarios, sino que también evidencia la necesidad de estrategias más eficientes y focalizadas en un sector vital para la seguridad alimentaria de México.
