La asistencia incluye apoyos económicos, respaldo en infraestructura y restablecimiento de servicios en varias entidades afectadas desde octubre.
Desde principios de octubre, el gobierno mexicano ha implementado un plan integral para atender a las comunidades dañadas por lluvias extraordinarias en varias regiones del país. Hasta esa fecha, más de 70 mil personas han recibido un apoyo económico de 20 mil pesos, además de vales de despensa y enseres para afrontar los daños provocados en estados como Veracruz, Hidalgo, Puebla, San Luis Potosí y Querétaro. La distribución de ayuda forma parte de una estrategia coordinada que combina asistencia financiera con acciones en infraestructura y servicios básicos.
En el aspecto logístico, los esfuerzos del gobierno han logrado liberar 415 caminos en las áreas afectadas, restableciendo la comunicación en varias localidades que permanecían incomunicadas. Puebla, Querétaro y San Luis Potosí, por ejemplo, lograron recuperar el acceso a todos los poblados afectados, mientras que en Veracruz se concentra la mayor cantidad de hogares censados para recibir ayuda. La Secretaría de la Defensa Nacional mantiene una reserva de enseres en espera de los resultados finales del Censo de Bienestar, que permitirá definir si se requiere mayor soporte en la zona.
Los servicios básicos también han experimentado un avance significativo; la Comisión Federal de Electricidad ha restablecido completamente la electricidad en las regiones afectadas, y se ha atendido cerca del 90% de las escuelas dañadas, garantizando la continuidad educativa. La protección de la ciudadanía y la recuperación de las comunidades impactadas continúan siendo prioridades en el plan de respuesta del gobierno federal, que trabaja para devolver la normalidad a las zonas afectadas de manera eficiente y equitativa.
