Durante el primer año de la administración de Claudia Sheinbaum, se decomisaron grandes cantidades de combustible ilícito, fortaleciendo la seguridad energética del país. En el marco de una estrategia nacional focalizada en combatir el robo de combustibles, el Gobierno de México logró asegurar más de 98 millones de litros de hidrocarburos en 26 estados durante su primer año en funciones. Esta acción representa un avance significativo en la lucha contra el mercado ilegal de hidrocarburos, considerado un delito de alto impacto económico y social que afecta los recursos del Estado y la estabilidad del sector energético. La operación ha involucrado una coordinación estrecha entre diversas instituciones, incluyendo la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional, Petróleos Mexicanos y la Fiscalía General de la República. Estos esfuerzos han permitido la clausura de casi dos mil tomas clandestinas y la recuperación de infraestructura especializada utilizada en el mercado negro, además del aseguramiento de miles de vehículos y equipos relacionados con actividades ilícitas. Este trabajo constante refleja una intención clara por fortalecer la seguridad energética y reducir la influencia de organizaciones criminales que lucran con recursos estratégicos. La estrategia no solo ha desmantelado redes criminales y decomisado productos ilegales, sino que también ha generado una mayor protección para comunidades vulnerables al reducir los riesgos asociados con fugas y explosiones. La Administración reafirma su compromiso de mantener una política de cero tolerancia ante el robo de hidrocarburos, priorizando la seguridad y el bienestar del país.
