La administración federal busca aumentar la tasa de ISR sobre los ahorros, mientras que partidos de oposición advierten un impacto negativo en los ahorros de los ciudadanos.
En el marco del Paquete Económico para 2024, el gobierno federal presentó una iniciativa para elevar la retención del Impuesto Sobre la Renta (ISR) que pagan quienes ahorran en instituciones financieras. La propuesta busca establecer una tasa del 0.9%, casi el doble de la actual, lo que podría afectar directamente a los ahorradores ciudadanos.
Este cambio formaba parte de una propuesta anterior en 2023, cuando se intentó incrementar esa tasa hasta un 1.48%, figura que generó rechazo y fue moderada tras negociaciones con la Secretaría de Hacienda. En esa ocasión, la presión provocó que el incremento se redujera a 0.5%. Sin embargo, en la propuesta actual, el gobierno mantiene la intención de aplicar un aumento significativo.
Las voces de oposición, particularmente del Partido Revolucionario Institucional (PRI), han señalado que esta medida representa un “castigo” para quienes destinan recursos a ahorros o inversiones. Un legislador priista explicó que, con la propuesta, una persona que ahorra 50,000 pesos actualmente paga aproximadamente 250 pesos en impuestos al año, pero si la iniciativa prospera, esa cantidad aumentará a unos 450 pesos, lo que representa un impacto de casi el doble.
Es importante contextualizar que las tasas de impuestos sobre los ahorros son un tema delicado para el sistema financiero, ya que afectan la cultura del ahorro y la inversión, fundamentales para el crecimiento económico del país. La propuesta del gobierno refleja su intención de aumentar la recaudación, pero enfrenta resistencia por su posible efecto negativo en la economía doméstica y la confianza de los ahorradores.
Este debate se enmarca en las discusiones sobre las reformas fiscales que buscan equilibrar los ingresos públicos y promover un sistema más justo sin desalentar la inversión y el ahorro de los mexicanos.
