La empresa reutiliza millones de toneladas de desechos anualmente, promoviendo la sostenibilidad en la industria cementera.
La innovación en la gestión de residuos industriales impulsa prácticas sostenibles en el sector de la construcción. Geocycle, una división de Holcim, ha desarrollado un proceso que convierte desechos en recursos clave para la fabricación de cemento. Cada año, esta iniciativa permite consumir millones de toneladas de residuos, contribuyendo a reducir el impacto ambiental de la industria cementera a nivel global. La tecnología empleada consiste en el coprocesamiento en hornos, donde residuos provenientes de diversas empresas se mezclan, trituran y preparan sin necesidad de químicos adicionales, transformándose en combustible o materia prima para el horno. Este método garantiza que todos los materiales se aprovechen integralmente, sin generar residuos o subproductos en el proceso final de producción. La incorporación de estos residuos ayuda a disminuir el uso de recursos no renovables y combustibles fósiles, alineándose con principios de economía circular y sostenibilidad. Especialistas en la materia destacan que estas prácticas no solo mejoran la huella de carbono del cemento, sino que también refuerzan el compromiso de la industria con el medio ambiente y la innovación tecnológica.
