La inversión en actividades relacionadas con viajes y movilidad disminuyó significativamente en los primeros ocho meses del año, afectando la economía local ante la cercanía del evento internacional.
Durante los primeros ocho meses del año, los recursos destinados a transporte y turismo en el país experimentaron una caída notable, superando el 35% en comparación con periodos anteriores. La disminución en el gasto en transporte, que alcanzó una reducción del 56.3%, refleja la priorización del gobierno en la culminación de proyectos de infraestructura emblemáticos y en políticas de austeridad fiscal. La atención hacia la preparación de sedes del próximo Mundial, que incluyen las principales ciudades del país, requiere inversiones urgentes en movilidad y conexiones aeroportuarias, como en la Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey, donde se aceleran obras clave que no pueden concluirse en corto tiempo.
Por otro lado, la inversión en el sector turístico también se redujo en casi un 40%, lo que podría impactar negativamente en la afluencia de visitantes y en la derrama económica asociada, especialmente en destinos de playa y sitios patrimoniales. La falta de infraestructura adecuada, así como la escasez de servicios para atender a los turistas, ponen en riesgo la experiencia de los visitantes durante un evento de talla mundial, lo que puede traducirse en pérdidas económicas y de imagen para el país. La coordinación y anticipación en estos sectores serán cruciales para garantizar el éxito del Mundial y mantener la recuperación económica prevista.
