Las familias mexicanas destinan más de 1.12 billones de pesos al cuidado de la salud, consolidando su papel como pilares económicos y de atención en el sistema sanitario. En 2024, las familias mexicanas invirtieron más de 1.12 billones de pesos en salud, mediante gastos directos y trabajo no remunerado, evidenciando su papel fundamental en el sistema sanitario del país. La mayor parte de esta inversión, el 45.4%, correspondió a la compra de medicamentos y otros insumos médicos, seguida por servicios de apoyo, consultas médicas y atención hospitalaria. Este gasto refleja no solo el esfuerzo económico directo de las familias, sino también el valor económico del trabajo no remunerado que realizan en el cuidado de la salud en el hogar. En total, unos 800 mil millones de pesos provienen del desembolso directo, mientras que alrededor de 318 mil millones corresponden al valor del trabajo no pagado en cuidados, principalmente realizado por mujeres, quienes aportan casi el 70% del tiempo dedicado a dichas tareas. El sector salud en México representó el 5.2% del Producto Interno Bruto en 2024, creciendo un 1.6% respecto al año anterior, y generó aproximadamente 2.2 millones de empleos remunerados. La estructura económica del sector está conformada en su mayoría por el sector público y privado, con un peso adicional del trabajo no remunerado de los hogares, que evidencia la importancia de la familia en la sostenibilidad del sistema sanitario. Este panorama evidencia cómo los hogares en México cumplen una doble función: consumen bienes y servicios para la salud y también actúan como proveedores de cuidados esenciales. La contribución de las familias en este contexto refleja la necesidad de fortalecer las políticas públicas que apoyen tanto los recursos económicos como las tareas de cuidado no remunerado, que en su conjunto, sostienen la salud de la población y la economía nacional. Antes de analizar las cifras, es importante contextualizar el papel estratégico del sistema de sa
