La inversión del presupuesto mexicano revela su tamaño relativo en relación con países de mayor y menor economía, y su impacto en políticas sociales y desarrollo.
El presupuesto total que México destinará en 2024 para programas sociales, servicios públicos y gasto estatal equivale a poco más de 550,600 millones de dólares, lo que representa aproximadamente el 5.8% del gasto que realiza Estados Unidos al cierre de agosto. Con esta cantidad, México podría financiar durante casi nueve meses los beneficios y servicios dirigidos a veteranos y el sistema educativo estadounidense, evidenciando diferencias en la escala de inversión.
Al comparar con China, la segunda economía mundial, el gasto público mexicano permitiría cubrir la inversión en investigación y desarrollo (I+D) que esta nación destinó en 2024, la cual superó los 506,400 millones de dólares. Aunque la inversión en I+D en China representa cerca del 2.69% de su PIB, en México el mismo rubro equivale solo al 0.68%, reflejando distintas prioridades y capacidades de financiamiento durante ese año.
En el contexto europeo, la cantidad destinada por México es comparable al gasto total que realizó España en 2024, que ascendió a 578,183 millones de euros (aproximadamente 11.4 billones de pesos). Aunque el gasto público español supera en volumen al mexicano, en términos relativos, el porcentaje del PIB invertido en España fue del 45.5%, en contraste con el 27% en México, con una población mucho mayor en el país latinoamericano (132.3 millones frente a 49.4 millones).
Estos comparativos permiten entender cómo el tamaño del gasto público refleja las prioridades de cada economía y su capacidad de inversión en áreas clave, a la vez que resaltan la necesidad de fortalecer el gasto en investigación y desarrollo en México para impulsar su crecimiento y competitividad internacional.
