El Fondo de Cultura Económica destinó más de 25 millones de pesos para regalar millones de ejemplares de literatura latinoamericana en países con regímenes autoritarios, generando debate político y cultural. Una importante inversión en cultura ha generado polémica en México tras conocerse que el Fondo de Cultura Económica (FCE) destinó más de 25 millones de pesos para producir y distribuir libros en países latinoamericanos, entre los cuales se incluyen naciones con regímenes recientemente considerados autoritarios. La iniciativa contempla la impresión de 2.5 millones de ejemplares de una selección de 27 obras, enfocadas en fortalecer la oferta literaria para jóvenes de entre 15 y 30 años en países como Cuba, Venezuela y Colombia. El proyecto, cuya producción se espera concluir en diciembre de este año, incluye autores tradicionales de la literatura latinoamericana, como Gabriel García Márquez, Mario Benedetti y Eduardo Galeano. La distribución busca promover la cultura y la lectura en la región, aunque la decisión ha sido cuestionada en México por su aparente uso de recursos públicos para apoyar gobiernos considerados polémicos. La cancelación de un plan similar para Argentina, tras la llegada a la presidencia de Javier Milei, refleja también cambios en las prioridades de la política cultural regional y local. Este tipo de iniciativas cobra mayor relevancia en un contexto donde la inversión en actividades culturales internacionales genera debate público. Los críticos señalan que canalizar recursos del Estado hacia países con terceros estilos de gobierno puede ser visto como una postura política que, a la vez, distrae la atención de las problemáticas internas del país. La decisión, sin embargo, también es interpretada como una estrategia para fortalecer lazos culturales en una región con historias de profundas conexiones latinoamericanas, en un momento en que las políticas culturales enfrentan desafíos por presupuesto y prioridades. Históricamente, México ha promovid
