La reducción en el gasto público refleja ajustes en presupuestos clave y el primer descenso en medio década, con implicaciones en sectores prioritarios.
Durante los primeros siete meses de 2024, el gobierno encabezado por Claudia Sheinbaum ejerció poco más de 5 billones de pesos, lo que representa una disminución del 3.8% en comparación con el mismo período del año anterior. Esta reducción en el gasto refleja un notable subejercicio de aproximadamente 300 mil millones de pesos, indicando que las asignaciones presupuestarias no fueron completamente utilizadas.
Una revisión del déficit fiscal revela que los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP) alcanzaron los 68,9 mil millones de pesos, marcando una caída anual de más del 36%. Los recortes en áreas como salud, ambiente e infraestructura han sido determinantes en estos ajustes presupuestarios, que en conjunto redujeron el gasto en estos sectores en torno al 35% al 39%. En contraste, el gasto en protección social y educación mostró incrementos moderados, del 5.1% y 1.9%, respectivamente.
Por otro lado, el endeudamiento del gobierno tuvo un ligero incremento: sin incluir el costo financiero, se ejercieron cerca de 776 mil millones de pesos en deuda, aumentando un 2.7% respecto al año anterior. Sin embargo, los pagos por intereses, que representan el costo financiero de la deuda, aumentaron un 10.8%, sumando más de 700 mil millones de pesos.
Este comportamiento en las finanzas públicas marca la primera caída en el gasto del gobierno en la última década, mostrando un cambio de tendencia que podría influir en la capacidad de inversión y programas sociales en los meses siguientes. La planificación y ajuste de recursos en sectores estratégicos resulta ahora crucial para entender el rumbo fiscal del país en un contexto de cambios políticos y económicos.
