Las autoridades investigan causas del accidente que dejó diez fallecidos, descartando daños en la vialidad como motivo del incidente. La Fiscalía General de la Ciudad de México lleva a cabo estudios y peritajes especializados para determinar las causas que provocaron la explosión de una pipa de gas en la delegación Iztapalapa, un incidente que hasta la fecha ha dejado un saldo de diez víctimas mortales. Después de realizar las primeras investigaciones, los expertos descartaron que la explosión haya ocurrido por un bache en el puente de La Concordia, como algunos rumores en redes sociales sugerían. El análisis técnico indica que el incidente ocurrió por una ruptura en el tanque de gas, específicamente en un casquete, tras un impacto con un objeto sólido. Esta falla generó una fuga de gas que, por condiciones aún en estudio, alcanzó su punto de ignición. Además, pruebas realizadas en el lugar revelaron residuos de compuestos aromáticos, como benceno y estireno, lo que refuerza la hipótesis de que la causa fue mecánica más que estructural en la vía. La zona no presentaba daños en el asfalto ni indicios de un bache que pudiera haber contribuido al accidente. Expertos en seguridad industrial y mecánica trabajan en la recopilación de evidencia para esclarecer las circunstancias exactas, mientras que las autoridades consideran que la velocidad excesiva podría haber sido un factor que agravó la volcadura y posterior explosión. Hasta ahora, esa línea de investigación se mantiene como la más plausible, luego de descartar implicaciones relacionadas con la infraestructura vial. La tragedia ha subrayado la necesidad de reforzar las medidas de inspección en transporte de material peligrosos para prevenir futuros incidentes similares.
