El Congresista
Nacional

El papel estratégico del gas natural en la competitividad energética global

El consumo global de gas natural alcanzó récords en 2024, destacando su papel en la seguridad energética y la competitividad mundial ante los cambios geopolíticos.

Por Redacción1 min de lectura
Compartir
Compartir esta nota

La creciente demanda mundial y los cambios en los flujos de energía resaltan la importancia del gas natural en la transición hacia un sistema más sostenible y seguro.

El mercado energético mundial atraviesa una transformación significativa impulsada por la expansión del gas natural, considerado un elemento clave en los esfuerzos por lograr una matriz energética más limpia y eficiente. En 2024, el consumo global de este combustible alcanzó niveles históricos, con una notable participación de países como China, Estados Unidos, países del Medio Oriente y Europa, a pesar de las tensiones geopolíticas que buscan reducir su dependencia de los hidrocarburos tradicionales.

Este incremento en la demanda evidencia una reconfiguración en los flujos comerciales internacionales, destacando el papel fundamental del gas natural licuado (GNL). Estados Unidos ha liderado la producción de hidrocarburos, mientras que Rusia ha modificado sus exportaciones, desplazando su enfoque hacia mercados orientales. La creciente importación de GNL hacia Europa y México refleja la resiliencia del sistema y la necesidad de diversificar las fuentes de energía para garantizar la estabilidad y seguridad energética.

Desde una perspectiva estratégica, México enfrenta un escenario donde más del 75% del gas que consume es importado, principalmente desde Texas, Estados Unidos. Esta dependencia genera vulnerabilidades que han llevado al sector privado a invertir en infraestructura de GNL, en un intento por reducir riesgos y fortalecer su autonomía energética. A largo plazo, se anticipa un aumento en el uso del GNL como opción para reforzar los sistemas energéticos nacionales y mantener su competitividad en un mercado global cada vez más dinámico y complejo.

La coyuntura actual exige que los gobiernos y las empresas reconsideren sus estrategias de inversión y abran nuevas vías para garantizar el suministro, sobre todo en un contexto donde la volatilidad y los conflictos geopolíticos afectan las cadenas de suministro internacionales. El gas natural, por su menor impacto ambiental y su flexibilidad, continúa consolidándose como un pilar en la transición energética mundial.

¿Te gustó esta nota?
Compartir esta nota