Estas violentas acciones desatan un debate sobre la represión del régimen iraní.
El 8 de enero, fuerzas de seguridad iraníes dispararon a manifestantes en Rasht, mientras estos intentaban escapar de un devastador incendio en el bazar local. Más de 30 negocios fueron consumidos por las llamas durante las protestas contra el gobierno.
Testigos relatan que las fuerzas disparaban con Kalashnikovs, provocando decenas de muertes. Se estima que más de 80 personas fueron asesinadas en dos hospitales de la ciudad durante dos días de violencia. Este evento es solo una parte de la represión que ha afectado a Irán durante las recientes manifestaciones masivas.
Las protestas, que comenzaron a fines de diciembre en Teherán, rápidamente se extendieron, intensificándose a medida que los comerciantes del bazar se unieron a la causa.

