Florencia Arietto intentó movilizar a los empleados de la fábrica de tractores, pero la protesta terminó en confusión y su salida acelerada del lugar, evidenciando las tensiones laborales y políticas en el sector.
En un episodio que reflejó las disputas laborales en la industria nacional, la abogada Florencia Arietto, cercana a partidos de derecha, acudió a la municipio de Firmat para respaldar a los empleados de la emblemática fábrica de tractores Vassalli. La empresa enfrenta una severa crisis productiva, marcada por la falta de pagos desde junio, lo que generó malestar entre los 290 empleados y sus familias.
Durante la movilización, Arietto intentó incitar a la protesta en contra de la dirigencia sindical de la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), calificando a sus líderes de “mafia sindical”. Sin embargo, frente a la resistencia de los trabajadores, quienes le dieron la espalda y comenzaron a gritarle, la abogada se vio obligada a abandonar precipitadamente el lugar.
Vassalli atraviesa una profunda crisis que se acentúa en un contexto de deterioro de la industria nacional, afectada por altas tasas de interés, importaciones indiscriminadas y cambios regulatorios en el sector agrícola. La llegada del nuevo dueño, un empresario entrerriano, ha avivado sospechas sobre posibles cierres y una estrategia para quedarse con la marca y vender productos importados, poniendo en riesgo la industria local y su historia.
El incidente en Firmat forma parte de un escenario en el que figuras asociadas a la derecha política, como Arietto, han protagonizado acciones mediáticas y polémicas en el interior del país. La tensión entre el discurso político y la realidad laboral refleja las dificultades del sector productivo argentino en un momento de crisis económica y cambios regulatorios que afectan incluso a industrias emblemáticas.
