La escalada de tensiones incluyó declaraciones polémicas y desautorizaciones, evidenciando divisiones en el entorno del nuevo mandato presidencial.
En el escenario político argentino, una serie de conflictos internos y declaraciones polémicas han puesto en evidencia las tensiones en torno al gobierno de Javier Milei. Uno de los episodios destacados fue la reacción del jefe de Gabinete, Guillermo Francos, frente a un tuit agresivo del influencer Daniel Parisini, conocido como “Gordo Dan”, dirigido hacia el senador Luis Juez. Este comentario generó alarma debido a su tono y contenido, que involucraron detalles delicados sobre la vida privada del legislador y cuestionamientos a su postura política. En respuesta, Francos manifestó en los medios su rechazo absoluto, distanciándose del ataque y dejando claro que Parisini no forma parte formal del gobierno, a pesar de que previamente había contactado al presidente para ofrecer disculpas. La polémica se intensificó cuando el influencer, tras eliminar el tuit original, publicó otros mensajes en los que reafirmaba sus ataques, señalando que el funcionario en cuestión había sido parte del gobierno de Alberto Fernández y acusándolo de tener comportamientos “peronistas” y kirchneristas. Este episodio refleja las fracturas y enfrentamientos que caracterizan el panorama político actual, en medio de un contexto de alta polarización y confrontación pública. La situación subraya cómo las figuras políticas y opiniones independientes se enfrentan en un entorno cada vez más competitivo y mediático, poniendo en riesgo la cohesión interna en el oficialismo y afectando las perspectivas del gobierno de Milei en sus primeros meses de gestión.
