La falta de certeza sobre la renovación del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) puede frenar el nearshoring en México, advirtió Yolanda Aguirre, integrante de la Comisión Técnica de Comercio Exterior del Colegio de Contadores Públicos de México. Esta situación surge en un contexto donde se esperaría claridad para fomentar la relocalización de empresas en el país.
Datos clave
- Cuándo: Análisis recientes y revisiones anuales del T-MEC.
- Quién: Yolanda Aguirre, miembro de la Comisión Técnica de Comercio Exterior.
- Qué: Riesgo de incertidumbre que afecta el nearshoring en México.
- Dónde: México.
- Otros países: Argentina, Chile y Colombia como opciones para inversiones.
Aguirre señaló que las revisiones anuales del tratado pueden desincentivar las inversiones necesarias para el crecimiento a largo plazo de las empresas. Estas revisiones podrían provocar que corporaciones reconsideren sus planes, afectando severamente sectores clave como la industria automotriz y agroalimentaria. Las empresas deben prepararse para adaptarse a normativas que podrían variar con el tiempo, lo que incrementa el riesgo de decisiones críticas respecto a nuevas inversiones.
La preocupación también radica en que, ante la incertidumbre generada por la falta de un compromiso de renovación a largo plazo, muchas compañías pueden estar evaluando trasladar sus capitales a otros países de la región que ofrezcan entornos de negocio más estables. Países como Argentina, Chile y Colombia están surgiendo como opciones atractivas debido a sus regulaciones claras y a largo plazo.
¿Cómo afectan las revisiones del T-MEC a México?
Las revisiones anuales del T-MEC ponen en riesgo la estabilidad que el país necesita para atraer inversiones extranjeras. Además de la incertidumbre generada sobre las normas operativas, este contexto podría llevar a muchas empresas a buscar oportunidades en otros mercados.
¿Qué alternativas tienen las empresas?
Frente a la situación actual, las empresas tienen la opción de reubicar sus operaciones en naciones que ofrezcan reglas claras y un entorno de negocios más predecible. Esto podría resultar en una menor atracción de empresas a México, afectando el crecimiento y desarrollo en el país.
El análisis de BBVA sobre este tema, publicado el 2 de julio, indica que la decisión de no refrendar el tratado por un periodo extenso es solo el inicio de un largo proceso de negociación. La situación está en constante evolución, y se espera que las decisiones futuras marquen el rumbo de las inversiones en México.
Con información de vanguardia.com.mx

