La creciente ola de estafas inmobiliarias afecta a muchas familias sin que las autoridades actúen.
Las estafas inmobiliarias han aumentado drásticamente en México, con un promedio de cinco casos diarios en áreas urbanas. Aunque la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) reporta solo algunas quejas, muchas víctimas enfrentan procesos frustrantes y sin soluciones.
Desde 2020, se han presentado cientos de quejas, pero pocas se han resuelto satisfactoriamente. La mayoría de las inmobiliarias que engañan a los consumidores operan sin sanciones. Las asociaciones del sector advierten que, a este ritmo, el número de fraudes podría dispararse aún más en los próximos años.
La falta de respuesta efectiva de las autoridades deja a muchas familias sin hogar, tras perder sus ahorros en la compra de viviendas. La situación exige atención urgente para proteger a los consumidores del fraude inmobiliario.

