Investigaciones revelan esquemas de huachicol fiscal, extorsiones y decomisos de drogas en puntos clave del país, evidenciando la complejidad del narcotráfico y la evasión fiscal. Durante la semana, operaciones de inteligencia y fiscalización en varias regiones de México arrojaron un panorama completo sobre las actividades ilícitas que afectan al país. Grupos empresariales, agrupados presuntamente en redes de fraude aduanero, habrían realizado operaciones fraudulentas para evadir impuestos sobre combustibles y otros productos, con gestiones ilegales desde 2021. Entre las compañías señaladas están importantes firmas relacionadas con el comercio y la importación, empleando facturas falsas y maniobras en aduanas como Veracruz y Ensenada, en un intento por evadir el panorama legal y fiscal. Por otro lado, las autoridades también identificaron que diferentes grupos criminales utilizan sindicatos y organizaciones civiles con apariencia legal para encubrir actividades ilícitas como narcotráfico y extorsión. El caso de una empleada del sector de la seguridad privada, asesinada tras denunciar extorsiones relacionadas con organizaciones criminales, evidenció la complicidad de redes que operan bajo la fachada de asociaciones civiles y sindicatos. En materia de control de drogas, se registraron varios decomisos relevantes en puertos marítimos y aeropuertos del país. La incautación de precursores de drogas sintéticas, como el fentanilo, y de sustancias químicas peligrosas, destacaron la intensidad de los esfuerzos contra el tráfico internacional. Además, se inició una investigación por contrabando de diésel en Ensenada, relacionada con la entrada ilegal de gran volumen de combustible mediante barcos y con posibles conexiones con el crimen organizado. Asimismo, las campañas de control permitieron detectar fraudes en operaciones aduanales, como en el caso del buque Torm Agnes, involucrado en el ingreso clandestino de diésel falsamente declarado y con posibles vínculos con cárteles
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