Buenos Aires, Argentina. – El World Press Photo premió a dos fotógrafos argentinos por sus impactantes imágenes que documentan la represión estatal y los efectos del glifosato en la salud de comunidades. El evento, reconocido internacionalmente, destaca la labor de quienes retratan las realidades urgentes de América Latina.
El fotógrafo Tadeo Bourbon documentó las protestas de jubilados frente al Congreso, donde las bajas pensiones de 300 dólares mensuales obligan a muchos a racionar alimentos y medicamentos. Estas manifestaciones, además, han sido severamente reprimidas por las fuerzas policiales, lo que ha generado condenas a nivel internacional.
Por otro lado, Pablo E. Piovano ha dedicado su trabajo a mostrar el impacto del uso de agrotóxicos en Argentina. Sus imágenes reflejan el sufrimiento de niños con malformaciones y trabajadores con enfermedades graves en áreas cercanas a cultivos de soya, resultado del uso intensivo de pesticidas que se ha incrementado drásticamente en las últimas dos décadas.
El concurso también reconoció la violencia en Brasil, con el trabajo de Eduardo Anizelli, quien documentó una operación policial mortal, y en Guatemala, donde se fotografió un caso de justicia histórica para mujeres indígenas. La premisa común en estos trabajos es la denuncia de la violencia y la iniquidad estructural que enfrenta la población.
El World Press Photo, que recibió más de 57,000 fotografías, premia el fotoperiodismo que visibiliza problemas sociopolíticos y ambientales. Las imágenes de estos fotógrafos argentinos no solo informan, sino que también buscan generar conciencia y cambio en sus respectivas comunidades durante un panorama de crisis.

