El organismo insiste en acelerar las medidas para reducir el déficit y aumentar la credibilidad del plan fiscal, priorizando infraestructura y reforma tributaria.
El Fondo Monetario Internacional ha revisado al alza su pronóstico de crecimiento para la economía mexicana, pasando del 0.3% al 1% para cerrar 2025, apoyado por un mejor desempeño del Producto Interno Bruto durante la primera mitad del año. Sin embargo, además de las cifras positivas, el organismo subraya la necesidad de que el gobierno implemente una consolidación fiscal más ambiciosa y acelerada para mantener la sostenibilidad de las finanzas públicas. En su análisis, se destaca que fortalecer la credibilidad en las metas fiscales es clave para evitar aumentos futuros en la deuda pública y crear margen para responder a riesgos externos de manera contracíclica, si fuera necesario.
La política fiscal para 2026 proyecta un déficit cercano al 4.2%, en línea con las estimaciones oficiales, pero aún por encima del objetivo del 2.5% para 2027, que el FMI considera una meta necesaria para consolidar la estabilidad económica. Aunque México ha avanzado en mejorar la recaudación tributaria, el organismo recomienda fortalecer la progresividad del Impuesto Sobre la Renta y ampliar impuestos ambientales como el Impuesto Sobre el Carbono. Además, hace hincapié en la importancia de acelerar proyectos de infraestructura en energía, transporte y agua, esenciales para atraer inversión y optimizar la relocalización de empresas en el marco del nearshoring.
Diversos expertos resaltan que México disfruta de ventajas competitivas por su sistema manufacturero desarrollado, abundancia de capital humano y proximidad al mercado estadounidense. La expansión en cadenas de suministro internacionales y el aumento en importaciones de insumos refuerzan su posición en la región, pero requiere de políticas fiscales y de infraestructura sólidas para sostener este crecimiento en el mediano plazo.
