La economía mexicana recupera impulso tras meses de incertidumbre, pero enfrenta desafíos fiscales y comerciales que limitarán su avance cercano.
La economía de México se proyecta con un crecimiento cercano al uno por ciento para el año 2025, una revisión al alza respecto a estimaciones previas que eran menos optimistas. Esta mejora refleja una recuperación gradual tras el comportamiento positivo del Producto Interno Bruto en el ejercicio pasado, Kin más sesiones de revisión y análisis del fondo internacional. Sin embargo, expertos destacan que factores como la consolidación fiscal, las políticas monetarias restrictivas y las tensiones en la relación comercial con Estados Unidos continúan ejerciendo presión sobre el consumo y la inversión en el país.
En el horizonte, las previsiones indican que la economía mexicana tendrá un repunte más firme en 2026, con un aumento del 1.5% en el PIB, aunque se mantendrán ciertos riesgos derivados de la incertidumbre global y aranceles comerciales. De acuerdo con los análisis económicos, la recuperación se sustenta en ciertos avances en infraestructura, una mayor estabilidad política y una posible flexibilización monetaria siempre que la inflación se encamine a la meta establecida por Banxico.
El organismo internacional resaltó la importancia de que México implemente medidas para reducir el déficit fiscal y fortalecer sus finanzas públicas, además de enfatizar que el éxito a largo plazo dependerá de la profundización en la apertura comercial, el fortalecimiento del estado de derecho y la modernización de su infraestructura. La visita de una misión del Fondo en agosto sirvió para revisar estos aspectos y ajustar las expectativas de crecimiento.
