Ciudad de México. – Al cierre del penúltimo bimestre de 2025, México registró cifras históricas en la captación de ingresos, superando las expectativas y mostrando un crecimiento real del 5.9% respecto al año anterior. Sin embargo, esta fortaleza recaudatoria se ve contrarrestada por un gasto público que continúa superando la recaudación, generando un desbalance fiscal persistente.
Las finanzas públicas, reportadas por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), indican que entre enero y noviembre de 2025, los ingresos presupuestarios del sector público ascendieron a 7 billones 470 mil millones de pesos. Este aumento se consolida como el quinto año consecutivo de crecimiento, impulsado principalmente por los ingresos no petroleros, que avanzaron un 4.4% real anual.
La recaudación tributaria se erige como el pilar fundamental de este crecimiento, con un incremento del 4.6% real anual. Este desempeño, que suma tres años consecutivos de alzas, se atribuye a la ampliación de la base gravable, un combate efectivo al contrabando y la implementación de herramientas digitales en la fiscalización. En términos absolutos, los ingresos tributarios superaron la meta programada en 99 mil millones de pesos.
Destaca el rendimiento del Impuesto Sobre la Renta (ISR), que superó la meta en 70 mil millones de pesos y creció un 5.4% real anual, reflejo de un entorno de empleo formal resiliente, salarios reales al alza y aumento de dividendos empresariales. Por su parte, el Impuesto al Valor Agregado (IVA) avanzó un 1.3% real anual, superando lo previsto en 42 mil millones de pesos, impulsado por el dinamismo del consumo interno y una fiscalización aduanera fortalecida.
Los ingresos no tributarios también mostraron un desempeño sobresaliente, con un crecimiento real anual del 18.7%, muy por encima del promedio de la última década. Los aprovechamientos, derechos y productos contribuyeron a este incremento. En cuanto a los organismos de seguridad social, el IMSS y el ISSSTE registraron excedentes conjuntos, aunque la CFE vio disminuir sus ingresos propios.
En el rubro del gasto, la SHCP detalló un aumento del 2.5% real anual en el gasto público total, ubicándose en 8 billones 462 mil millones de pesos. Se enfatizó el cumplimiento en la provisión de bienes y servicios, así como el fortalecimiento de los Programas para el Bienestar y la inversión productiva. El gasto en desarrollo social creció un 3.8% real anual, con incrementos notables en protección social y educación.
La inversión física alcanzó los 685 mil millones de pesos, superando el promedio del primer año de gobierno de las cuatro administraciones previas en un 4.6% real. En línea con los criterios de austeridad, el gasto de operación disminuyó un 5.5% real anual. Las participaciones federales, por su parte, crecieron un 5.7% real anual.
A pesar de la eficiencia recaudatoria y la contención del gasto operativo, la brecha de 992 mil millones de pesos entre el ingreso y el egreso total del sector público subraya la necesidad de mecanismos de financiamiento adicionales para mantener la dinámica económica actual, planteando la interrogante sobre la sostenibilidad a largo plazo de esta tendencia de gasto creciente.
