Valencia, España. – La 38ª edición del Festival ENSEMS se inaugura sin director a cargo, un equipo técnico tomó la batuta para programar un certamen que no se alinea con una única tendencia estética. Este enfoque busca revivir la esencia original del festival, que nació en 1979 como un espacio para la diversidad musical y la exploración creativa.
La programación de este año incluye diez conciertos que prometen desafiar los límites de lo convencional. Espacios icónicos de Valencia, como La Gallera y los Baños del Almirante, son el telón de fondo para actuaciones que van desde piezas electrónicas hasta performances vocales. Entre los artistas destacados se encuentran Avelino Saavedra y Montserrat Palacios, quienes buscan conectar con el público a través de propuestas innovadoras.
El festival enfrenta críticas sobre su evolución desde sus inicios, donde la música académica y el “continuismo” han predominado. La musicóloga Toya Solís enfatiza que el desafío es superar este legado y ofrecer un espacio para la creación sonora auténtica, sin restricciones ni imposiciones estéticas.
Durante esta edición, los artistas explorarán múltiples formas de expresión sonora, con obras que incluyen desde improvisaciones hasta instalaciones sonoras. Este enfoque busca no solo atraer a un público más amplio, sino también revitalizar un escepticismo ante las normas impuestas en la música contemporánea.
La realización del ENSEMS 2016 promete ser un acto de resistencia cultural, una nueva etapa en la historia del festival que tiene como meta recuperar su esencia y abrir un diálogo con nuevas audiencias. Se espera que este renacer no solo atraiga a amantes de la música, sino que también fomente una comunidad de creadores dispuestos a desafiar las expectativas.

