El programa de apertura en Ecatepec, Estado de México, enfrenta retrasos en la colocación de módulos, afectando el acceso a medicamentos en comunidades vulnerables.
A dos semanas del anuncio oficial sobre la implementación de las Farmacias del Bienestar en Ecatepec, Estado de México, los módulos destinados a mejorar el acceso a medicamentos aún no han sido instalados en la mayoría de los centros de salud del sistema IMSS-Bienestar. La única excepción es una unidad ubicada en Santa Clara, donde permanece un módulo utilizado como prototipo durante el evento de lanzamiento, pero que no está operativo para los pacientes.
Durante una visita a distintas Unidades de Medicina Familiar, usuarios y pacientes expresaron su preocupación por el persistente desabasto de medicamentos. La situación obliga a muchos a adquirir tratamientos por su cuenta, lo que representa una carga económica adicional para las familias de la zona. La falta de productos esenciales continúa siendo una problemática recurrente, a pesar de las declaraciones oficiales que aseguran la suficiencia en el abasto.
Especialistas y expertos coinciden en que la insuficiencia de infraestructura y recursos en el sistema de salud público puede profundizar las desigualdades en el acceso a medicamentos, un problema que se agudiza en comunidades con menos recursos. La falta de avances visibles en la instalación de las farmacias en Ecatepec refleja un retraso que, de prolongarse, podría afectar la credibilidad y efectividad del programa impulsado por las autoridades.
Este retraso en la implementación se presenta en un contexto donde las políticas públicas de salud buscan fortalecer la cobertura y la disponibilidad de medicamentos en todo el país. La experiencia en Ecatepec muestra la importancia de contar con procesos transparentes y efectivamente coordinados para evitar que los retrasos incrementen la incertidumbre y el riesgo sanitario en comunidades vulnerables.
