Después de cuatro meses del hallazgo de irregularidades, 86 familias presentan denuncias por engaños en servicios funerarios y exigen acciones para evitar futuros abusos.
Cuatro meses después del escándalo que sacudió a Ciudad Juárez, las heridas por el caso del crematorio Plenitud siguen abiertas. La Fiscalía local ha confirmado que más de 80 familias han presentado denuncias formales por fraude después de descubrir que los servicios contratados para la despedida de sus seres queridos no fueron realizados como se prometió. Hasta la fecha, se ha logrado identificar a 129 cuerpos tras el hallazgo ocurrido en junio, con 118 entregados a sus familiares. Sin embargo, detrás de esas cifras existe un profundo drama humano marcado por engaños, omisiones y una pérdida de confianza en las instituciones. La situación ha puesto en evidencia la necesidad de fortalecer las regulaciones y mecanismos de supervisión en los servicios funerarios, para garantizar que ningún otro negocio aproveche la vulnerabilidad de las familias en momentos de duelo. La Fiscalía continúa con la investigación, ofreciendo atención legal y psicológica a las víctimas y promoviendo acciones que aseguren que hechos similares no vuelvan a repetirse. El caso ha generado un debate sobre la ética y la responsabilidad, resaltando que en ciudades con historia de dolor y violencia, la reparación moral y la justicia son indispensables para sanar heridas profundas.
