Un grupo de familias en Canarias denuncia la escasez de plazas inclusivas en campus de verano para niños con discapacidad. Este año, la Asociación Felices con Narices en Gran Canaria no pudo organizar su campus, lo que obligó a algunos padres a buscar opciones privadas costosas.
## Datos clave - Organismo: Asociación Felices con Narices - Ubicación: Gran Canaria - Problema: Falta de financiación para campus inclusivos - Alternativa: Costo privado de 800 euros mensuales - Cantidad de familias afectadas: Numerosas en el Archipiélago
El creciente número de familias que dependen de estos recursos enfrenta una dura realidad. Los padres, como Miriam Rodríguez, se ven forzados a tomar bajas laborales durante el verano para cuidar a sus hijos. Por otro lado, muchos abuelos no pueden ayudar debido a limitaciones de edad y a que los niños requieren atención especial.
La Asociación Felices con Narices tiene una trayectoria de más de una década, adaptándose a las necesidades de niños con discapacidades invisibles y problemas de salud mental. Sin embargo, la financiación exigida por las administraciones públicas, que incluye adelantos significativos, ha puesto en riesgo su capacidad para ofrecer estas actividades esenciales.
## ¿Qué alternativas hay para las familias afectadas? Las familias afectadas han buscado opciones privadas, pero estos programas son significativamente más costosos, lo que limita su acceso a muchos. La falta de apoyo público ha dejado a muchos niños sin oportunidades de participar en actividades de verano que son cruciales para su desarrollo social.
## ¿Cuál es la respuesta de las instituciones? Las quejas de los padres llegan a las instituciones, donde las respuestas son escasas y a menudo insatisfactorias. Débora Santana, mamás de una niña que no fue admitida en un campus gratuito, colocó un video en redes sociales evidenciando la situación. Aunque su hija fue admitida posteriormente, ella cuestiona la forma en que se asignan las plazas, exigiendo una mayor transparencia en el proceso.
El clamor de estas familias no es solo por el bienestar de sus hijos, sino por la inclusión real y efectiva en la sociedad. La lucha continúa y hay un llamado a la solidaridad y organización entre las familias para asegurar que sus hijos tengan acceso a las mismas oportunidades que los demás.
Con información de laprovincia.es

