La mayoría de los pacientes con Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica no saben que la padecen, lo que agrava su condición y dificulta el control de la enfermedad en el país.
La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) representa uno de los desafíos más grandes para la salud pública en México, principalmente debido a que la mayoría de quienes la padecen no tienen un diagnóstico formal. A pesar de que la espirometría es una prueba sencilla y fundamental para detectar la enfermedad, su uso en la atención primaria todavía no es sistemático, dejando a muchos pacientes en la incertidumbre y sin tratamiento adecuado. La exposición prolongada a humo de tabaco y combustibles como la leña son las principales causas de la afectación, especialmente en poblaciones vulnerables y regiones rurales. La falta de detección temprana impide iniciar tratamientos que puedan aliviar síntomas y reducir complicaciones, elevando así los costos para el sistema de salud. La prevención, mediante políticas de control del tabaco y concienciación, es esencial para disminuir la incidencia de esta enfermedad progresiva y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen. La detección temprana y las acciones preventivas pueden salvar vidas y reducir la carga sanitaria en México, donde la EPOC continúa siendo una de las principales causas de mortalidad.
