La leyenda del jazz, Sonny Rollins, falleció a los 95 años en su hogar de Woodstock, Nueva York. Su publicista, Terri Hinte, confirmó la noticia, aunque no se brindaron detalles sobre la causa de su muerte. Rollins, conocido como el “Coloso del saxofón”, fue una figura central en el desarrollo del jazz moderno.
Nacido el 7 de septiembre de 1930 en Harlem, Rollins se destacó en el ámbito musical desde joven. Inició su carrera como pianista, pero rápidamente se convirtió en un virtuoso del saxofón. Durante las décadas de 1950 y 1960, colaboró con destacados artistas como Thelonious Monk y Miles Davis, dejando una marca indeleble en la industria musical.
Su estilo único, caracterizado por un tono suave y notas llenas, le permitió fusionar influencias y crear un sonido inconfundible. Su álbumes, como "Sonny Rollins With the Modern Jazz Quartet" y "Tenor Madness", fueron reconocidos por la Biblioteca del Congreso de Estados Unidos como obras que definieron su legado en el jazz. Para los aficionados, cada nueva grabación de Rollins era un evento esperado.
Rollins se mostró siempre innovador en su música. En una entrevista, comentó que su objetivo era brindar al público una experiencia fresca y relevante a través de su saxofón. También compuso bandas sonoras, como la de la película "Alfie" en 1996, reafirmando su versatilidad artística.
En su comunicado de fallecimiento, Hinte incluyó una reflexión del propio Rollins: "La vida de una persona creativa continúa en la siguiente existencia". Estas palabras muestran la profunda espiritualidad que guió su música y su vida.
Con información de larazon.es

