La intervención en viviendas emblemáticas de la Ciudad de México avanza con estudios estructurales y plan de mejoramiento sin afectar a los residentes.
Un programa integral de regeneración urbana en la Unidad Habitacional Tlatelolco está en marcha para atender problemas estructurales en cinco de sus 90 edificios, sin que hasta ahora se haya previsto un proceso de desalojo. Las autoridades iniciaron estudios especializados para evaluar la condición del suelo y determinar las intervenciones necesarias en las construcciones afectadas, que incluyen los edificios Ignacio Ramírez, José María Arteaga, Baja California, Guanajuato y Veracruz. Este proceso se realiza con el objetivo de preservar la convivencia de las familias y garantizar que las obras no interrumpan su vida cotidiana.
El plan de revitalización, anunciado a mediados de año, contempla la rehabilitación de áreas verdes, luminarias y la reparación de deterioros en varias estructuras. La inversión total supera los mil millones de pesos y, durante la fase actual, se han llevado a cabo tareas de limpieza y mantenimiento en las cisternas y otros componentes del sistema hídrico de la zona. Para el próximo periodo, se proyecta el despliegue de brigadas especializadas en albañilería, jardinería y herrería, así como la reparación de elementos críticos en ciertos edificios.
Es importante destacar que Tlatelolco, ideada en los años sesenta y considerada un símbolo de urbanismo moderno en México, enfrenta desde hace años el desgaste propio de su antigüedad. La comunidad y los expertos coinciden en la necesidad de acciones concretas para mantener la seguridad y calidad de vida en uno de los conjuntos habitacionales más emblemáticos de la Ciudad de México. Además de las obras en Tlatelolco, se realizan intervenciones en otras colonias del país, promoviendo un enfoque integral en el mantenimiento y modernización de viviendas públicas.
