La tragedia ocurrió en el Puente de la Concordia, dejando heridas y daños materiales en la alcaldía capitalina, mientras avanza la investigación sobre el accidente. Una explosión registrada en una pipa de gas en el Puente de la Concordia, en la alcaldía de Iztapalapa, dejó un saldo oficial de 20 personas fallecidas y varias más heridas. La tragedia ocurrió el miércoles 10 de septiembre, cuando el vehículo volcó y sufrió una fuga de gas que detonó, causando daños materiales a numerosos vehículos en la zona y afectando a la comunidad local. Hasta la fecha, 31 personas continúan hospitalizadas en diferentes centros médicos de la Ciudad de México y el Estado de México, con un grupo en estado muy grave y otros en condición delicada pero con mejoría. Además, seis pacientes permanecen estables, mientras que 33 ya han sido dadas de alta. La pérdida humana incluye al conductor del vehículo, Fernando Soto Munguía, de 34 años, quien sufrió quemaduras en más del 85% de su cuerpo y falleció días después en un hospital de Magdalena de las Salinas. El chofer de la pipa enfrentaba probables cargos por homicidio culposo, lesiones dolosas y daños materiales, tras una primera evaluación que confirmó exceso de velocidad y golpes que provocaron la fuga de gas. Se ha señalado que, en el momento del accidente, viajaba solo y circulaba por un tramo bajo investigación judicial. La explosión generó una onda expansiva que afectó más de 30 vehículos y dejó secuelas en la infraestructura del puente. La Fiscalía de la Ciudad de México continúa con las indagatorias para esclarecer las causas y responsabilidades del siniestro. Este incidente destaca la importancia de la seguridad en el transporte de materiales peligrosos y la necesidad de reforzar medidas preventivas para evitar tragedias similares en zonas urbanas densamente pobladas, donde un incidente de esta magnitud puede tener consecuencias devastadoras para la comunidad.
