México ha registrado un aumento significativo en sus ventas internacionales de tecnología basada en inteligencia artificial, y ahora busca fortalecer su cadena de semiconductores dentro del T-MEC para atraer inversión y consolidar su liderazgo regional.
La creciente presencia de la inteligencia artificial en la economía global ha favorecido notablemente las exportaciones mexicanas, que incrementaron en un 75% durante el último año, según datos recientes de Banxico. Este dinamismo se concentra principalmente en la comercialización de componentes y dispositivos relacionados con la IA, como computadoras de escritorio, portátiles y sus principales partes, cuyo valor aumentó más del doble, alcanzando los 45,2 mil millones de dólares. Dichos productos representan aproximadamente el 76% del total de bienes vinculados a la inteligencia artificial en México.
Además de las máquinas y equipos electrónicos, los circuitos integrados y los dispositivos de telecomunicaciones han seguido un crecimiento, aunque en menor proporción. Sin embargo, el segmento de maquinaria para fabricar semiconductores ha mostrado una ligera contracción, reflejando áreas en las que México todavía busca consolidar su participación. Ante esto, el país aspira a no solo exportar componentes, sino también a convertirse en un centro de diseño y producción de semiconductores, considerados el “cerebro” de la inteligencia artificial.
Para lograr esto, se propone la creación de un capítulo específico sobre semiconductores dentro del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC). La iniciativa busca atraer inversiones de empresas multinacionales, como Cisco, Foxconn, Qualcomm y IBM, junto con organismos nacionales como CANIETI y el Consejo Coordinador Empresarial. El proyecto contempla fortalecer la proveeduría local y desarrollar una cadena de valor sostenible y de alta tecnología. La Secretaría de Economía lidera esa estrategia, con un plan para consolidar a México como un referente regional en el diseño y manufactura de chips, mediante alianzas con Estados Unidos y una inversión en ampliar la industria nacional durante los próximos años.
Este movimiento forma parte de un fenómeno global, en el que México se sitúa entre los diez países con mayor intercambio de bienes relacionados con la inteligencia artificial, ocupando el octavo puesto en exportaciones e importaciones, según la Organización Mundial del Comercio. El comercio mundial de estos productos superó los 1.92 billones de dólares en los primeros seis meses de 2025, con un crecimiento superior al 20% en comparación con el mismo periodo del año anterior, destacando la acelerada transformación tecnológica que impacta en la economía mundial.
El impacto tangible se refleja en movimientos de carga, expansión de plantas industriales y nuevas inversiones en parques tecnológicos, como los situados en Querétaro y Jalisco. Estas acciones marcan un cambio de paradigma, en el que México busca aprovechar la revolución digital para posicionarse como un actor clave. Personalidades del sector reafirmaron que, en un contexto donde tecnologías como la computación cuántica y la supercomputación ganan relevancia, aprovechar esa tendencia sería fundamental para no quedar rezagados y obtener ventajas competitivas en la economía digital.
Países como Estados Unidos y México lideran el crecimiento de esta nueva economía, con inversiones millonarias en infraestructura y proyectos tecnológicos, con ejemplos como la instalación de centros de datos en Querétaro y la inversión en adopción de inteligencia artificial de grandes empresas tecnológicas americanas. Estas iniciativas buscan consolidar a México como un nodo estratégico en el sistema global de producción digital, asegurando un papel protagonista en la transformación económica del presente siglo.
