En México, la estrategia contra la extorsión ha resultado en 1,468 detenciones, aunque las cifras de víctimas alcanzan niveles alarmantes. Entre junio de 2025 y mayo de 2026, el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) reportó una leve reducción del 2% en el número de víctimas, que pasó de 972 a 962.
Datos clave
- Detenidos: 1,468 personas arrestadas en la estrategia contra la extorsión.
- Víctimas: En marzo y abril de 2026, más de 1,000 víctimas de extorsión por mes.
- Comparativa: Durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, 14,448 víctimas; en el periodo de Claudia Sheinbaum, 18,554.
La extorsión ha sido un delito que muestra una tendencia creciente en México. En el final del mandato de Andrés Manuel López Obrador en 2024, el país reportó 10,240 víctimas de extorsión, un aumento notable desde las 6,895 víctimas cuando asumió la presidencia en 2018. Durante el año 2022, el número de víctimas alcanzó un pico de 11,039.
A pesar de la implementación de nuevas estrategias de seguridad por parte de la presidenta Claudia Sheinbaum, el problema persiste. En una declaración realizada el 7 de julio, Sheinbaum reconoció el incremento de la extorsión como un reto significativo, mencionando que es un delito que no ha podido ser disminuido. Estas palabras llegan en un momento donde los homicidios y otros delitos de alto impacto presentan una tendencia a la baja.
¿Cuáles son los desafíos actuales en la lucha contra la extorsión?
La situación revela una falta de efectividad en las medidas adoptadas hasta ahora. A pesar del enfoque del gobierno en brindar una respuesta más robusta, las cifras de extorsión continúan en aumento. La analista de datos de México Unido Contra la Delincuencia, Daniela Osorio, destaca que las víctimas durante la administración actual han superado a las de la anterior, lo que plantea dudas sobre la eficacia de la estrategia implementada.
¿Qué medidas se están tomando para combatir la extorsión?
La presidenta Sheinbaum ha puesto en marcha una estrategia para abordar la extorsión, esperando que las acciones resulten en una disminución significativa de los delitos relacionados. Sin embargo, la persistencia de altos números de víctimas indica que se necesita un enfoque más integral, que no solo se concentre en la detención de implicados, sino que también ataque las raíces del problema.
Las autoridades deberán continuar monitoreando la situación y ajustar sus tácticas para frenar un delito tan infiltrado en la sociedad mexicana. La presión sobre el gobierno para resolver este problema podría llevar a implementar cambios más drásticos en la estrategia de seguridad.
Con información de politica.expansion.mx

