La controversia en torno a la detención de Liam Conejo Ramos destaca preocupaciones sobre el cuidado infantil.
Las empleadas de la escuela de Liam Conejo Ramos, un niño de cinco años detenido por ICE en Trenton, Nueva Jersey, afirman que no lo abandonaron. Durante una conferencia de prensa, junto a su abogado, informaron que varios adultos ofrecieron cuidar al pequeño, pero los agentes de inmigración ignoraron sus solicitudes.
Mary Granland, presidenta de la junta escolar, explicó que la madre de Liam estaba presente en la casa, observando la situación, mientras que el padre gritaba pidiendo que no se abriera la puerta. Este incidente despierta inquietudes sobre la seguridad y bienestar de los menores durante operaciones de inmigración.

